
El caso de Diego Pastrana es un síntoma más del estado acelerado en el que vivimos. La globalización, internet y el totum revolutum nos lleva a todos y a toda leche hacia no sabemos dónde. Lo importante parece ser la inmediatez pero no la verdad, la anticipación pero no la investigación. Y, cuando uno descubre que las prisas le han hecho tropezar, con silbar para otro lado, asunto resuelto y a otra cosa, mariposa. Todo, claro, después de haber hecho añicos la fama, la intimidad y el futuro de una persona.
Sanseacabó Nº 63, emitido por 98.3 Radio
