Él quería asustarlos y hacerles sentir el temor que lo atenazaba, pero tardó mucho tiempo en averiguar cómo.
El colegio resultaba una pesadilla para el pequeño Alfred. Ser el gordito era el absurdo motivo para recibir las burlas de toda la clase, excepto de la niña rubia de su pupitre.
Él quería asustarlos y hacerles sentir el temor que lo atenazaba, pero tardó mucho tiempo en averiguar cómo.
Él quería asustarlos y hacerles sentir el temor que lo atenazaba, pero tardó mucho tiempo en averiguar cómo.