Revista Talentos
Saltó con decisión de su camastro. Se puso unos pantalones raídos y miró a su alrededor... No encontraba la camiseta. Introdujo sus pies en las viejas botas y salió al campo. Anduvo errante durante varias horas. El sol comenzaba a asomar por el horizonte. Se detuvo. Allí plantaría sus sueños.
