Es nuestra culpa: deberíamos habernos encargado del psiquiatra mucho antes de que le recetara esas estúpidas píldoras para tratar la esquizofrenia.
Revista Talentos
Desde que Ela no está, nada es igual. El caníbal, la profesora de ciencias, el pianista, incluso el vagabundo; Ela nos congregaba como a una familia. Ahora somos parias.
Es nuestra culpa: deberíamos habernos encargado del psiquiatra mucho antes de que le recetara esas estúpidas píldoras para tratar la esquizofrenia.
Es nuestra culpa: deberíamos habernos encargado del psiquiatra mucho antes de que le recetara esas estúpidas píldoras para tratar la esquizofrenia.
