Cuando en la calle ve al vecinito del quinto en acción cambia de idea.
Elisa, con un marido cada vez menos cariñoso, llena de caricias a su hermoso gato mientras piensa que tiene claro en qué animal desearía reencarnarse. ¿Quién no quiere pasar su mano por ese pelaje tan suave?
Cuando en la calle ve al vecinito del quinto en acción cambia de idea.
Cuando en la calle ve al vecinito del quinto en acción cambia de idea.