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Eliminar 14 provincias es poco

Publicado el 18 agosto 2011 por Bloggermam

Eliminar 14 provincias es poco La crisis que azota a los países más débiles de la zona euro hace que se busquen formas de menguar el despilfarro de los estados europeos. En Grecia han eliminado provincias, en Italia han disminuido provincias y ayuntamientos. Lo propio ya lo hicieron Alemania, Dinamarca y Bélgica. Y en España hace tiempo que se está intentando abrir el debate de la reordenación territorial de las administraciones, pero como de costumbre se llega tarde al debate y con prisas.
Desde que las autonomías fueron asumiendo competencias se está discutiendo sobre la eliminación de las diputaciones provinciales para mejorar la gestión y conseguir un ahorro. Ahora que la crisis aprieta, las decimonónicas diputaciones provinciales están sentenciadas.
Hay que eliminar algo y el Senado no va a desaparecer a corto plazo porque ello implicaría modificar la Constitución, y ese es un melón que no abrirán los políticos porque llevaría a abrir debates más profundos sobre la permanencia de la monarquía y tener que decidir si el estado de las autonomías se va a dirigir hacia un estado confederado o federal. Cambios que producen terror a los que detentan el poder en este anquilosado país. 
Aunque los que viven de agarrarse con uñas y dientes a su butacas en las 38 diputaciones provinciales que quedan se resistan con fuerza, éstas desaparecerán. Pero esto no debería quedar así, de aplicar el plan de austeridad italiano habría que eliminar 14 provincias y reducir casi a la mitad el número de ayuntamientos
El criterio italiano para eliminar provincias reside en que éstas deberían tener más de 3000 kilómetros cuadrados o más de 300.000 habitantes, lo cual dinamita el centro de España que está muy despoblado y las diminutas provincias de Euskadi. De este modo habría que eliminar las provincias de Vizcaya, Guipúzcoa, Álava, Guadalajara,  Cuenca, Zamora, Palencia, Ávila, Segovia, Soria, Teruel, Huesca, Ceuta y Melilla
Pero ¿cómo eliminarlas?
Si fusionamos las más próximas podríamos tener nuevas provincias como Avigovia (Ávila+ Segovia), pero es que ni juntando las dos cumplirían el criterio. A Cuencalajara (Cuenca + Guadalajara) no le pasaría lo mismo pero habría un territorio enorme con poquita gente, por mucho que esté a cinco minutos del centro de Madrid, en reactor.
Fusionando una provincia extinta con otra de más empaque habría que cambiar el nombre al resultado de la fusión, como Burlencia (Burgos+Palencia) o Salamora (Salamanca+Zamora). Sin embargo en el caso de la  comunidad aragonesa que se hace, ¿se fusiona Huesca con Zaragoza y a su vez con Teruel?, pasando a tener una mega provincia que se debería llamar por lógica pura Húrúélmáñá (el tópico dice que los aragoneses acentúan todas las sílabas).
¿Y qué hacemos con Soria?  ¿La cambiamos de comunidad autónoma? Quedaría extraño que formara parte de Galicia y como Aragón ya lo tiene suficientemente complicado habría que ponerla con La Rioja, para pasar a llamarse la La Sorroja, que vendría muy bien para animar a la selección de fútbol, y que haría muy factible que la presidenta fuera Dolores Ibarruri a título póstumo.
Otra opción transautonómica y descabellada sería unir todas las provincias que tengan que desaparecer en una nueva comunidad autónoma gigante y uniprovincial que podríamos llamar Desertia. Sólo habría que pedir prestado un poco de territorio a Salamanca, Burgos y Zaragoza y podríamos tener unidas: Zamora, Ávila, Segovia, Palencia, Soria, Guadalajara, Cuenca, Teruel y Huesca. Y ya puestos a simplificar se eliminan los enclaves de unas provincias en otras.  Eso sí el mapa autonómico iba a dar miedo.
Definitivamente el concepto de provincia, una vez que las diputaciones provinciales van desaparecer es un tema que hay que replantear. No tiene sentido dividir las comunidades autónomas en provincias del tamaño actual y teniendo en cuenta que en buena parte del país hay que fusionar ayuntamientos para mantener los servicios (cosa que se hace tímidamente a través de las mancomunidades)
No sería descabellado fijarnos en cómo están distribuidos otros países europeos para fijarnos un poco y tomar prestadas ideas que podrían funcionar.
Tras el plan Calícrates  del 2010 Grecia pasó a tener 51 prefecturas en lugar de 57 y redujo su número de municipios de 910 a 325.
Francia, un país de un tamaño similar a España, no ha necesitado reducir su más eficiente administración (con menos niveles) que se sustenta en 101 http://es.wikipedia.org/wiki/Departamentos_de_Francia departamentos de tamaño bastante menor al de una provincia española.
Eliminar 14 provincias es poco
Por ello habría que dar un paso más allá y aprovechar que habría que fusionar ayuntamientos con poca población, alrededor de 4000,  para eliminar diputaciones provinciales y también las provincias; adoptando un división territorial más fraccionada. 
Dicho así puede que a alguno le suene extraño, pero no es ninguna novedad. Asturias y Galicia se organizan en Concellos (concejos) en los que hay un ayuntamiento que administra todo el territorio, dejando con la categoría de parroquias el resto de poblaciones que no detentan la capitalidad del mismo. También en Cataluña se intenta cambiar la división territorial para organizarla en veguerías en lugar de cuatro provincias
Podría parecer contradictorio que por un lado se intenten reducir el número de instituciones administrativas y que en el mapa aparezcan más rayitas. Aunque no es así, si en estos momentos viéramos un mapa de España en el que aparecieran todos los municipios podríamos observar la exagerada cantidad de divisiones que hay.  Eliminar 14 provincias es poco
Eliminando las diputaciones provinciales, la división de cada autonomía en provincias carece de sentido, y habría que tender a una organización en ayuntamientos grandes, que asumirían las competencias necesarias para su viabilidad. El fin último de la división territorial es ser más eficiente, adecuando esta división a las necesidades de los ciudadanos que son los que las sustentan con sus impuestos.
De este modo se eliminaría el modelo provincial que particiona cada comunidad autónoma y se iría hacia un modelo de comarcas, prefecturas, distritos, concejos, departamentos o el nombre que se le quiera dar a esta nueva organización territorial. Que tendría un ayuntamiento único para todo el territorio y que debería adecuarse en tamaño a criterios de población, extensión, geografía, servicios y recursos; con la finalidad última de optimizar ell dinero que se emplea en su mantenimiento y dar el servicio adecuado a sus convecinos. También habría que hacer un esfuerzo el resto de las administraciones estatales (como justicia, educación y sanidad) para que sus respectivas particiones del territorio se adaptaran a la nueva organización territorial.
keagustitomekedao

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