No hay pasado, no hay futuro, solo un vibrante presente.
Revista Talentos
Camino ensimismada disfrutando los colores de la tarde, cuando en la distancia observo un movimiento suave. Miro de soslayo la pasión de dos amantes que viven la plenitud de sus cuerpos, mientras yacen ufanos en un manto de sedosa hierba.
No hay pasado, no hay futuro, solo un vibrante presente.
No hay pasado, no hay futuro, solo un vibrante presente.
