Es eso, o dormir de nuevo en el sillón, abrazado sólo a una frazada.
Revista Talentos
Llegas a casa exhausto, extenuado, y todavía tendrás que recorrer la montaña sobre la cama para redescubrir las cobijas y almohadas. Sabes bien que es una aventura que sólo alguien tan intrépido como tú logrará realizar.
Es eso, o dormir de nuevo en el sillón, abrazado sólo a una frazada.
Es eso, o dormir de nuevo en el sillón, abrazado sólo a una frazada.
