Hasta que aquella vieja ganó ser otra estrangulada desollada en ciernes.
Revista Talentos
Era despiadado con sus víctimas. Sanguinario. Cruel. Hoy viajó como cualquier usuario de transporte público. Se acomodó cercano al timbre. En su mente competía con los que solicitaban que el autobús parase. A todos vencía, apretaba la chicharra antes.
Hasta que aquella vieja ganó ser otra estrangulada desollada en ciernes.
Hasta que aquella vieja ganó ser otra estrangulada desollada en ciernes.
