Yo tenía una familia: una mujer y un hijo. Hasta esa llamada.
Revista Talentos
En los marcos sobre la estantería del comedor seguimos sonriendo los tres. Éramos felices, a veces sin saberlo, otras con abrazos o carcajadas. Recuerdo cuando fuimos a despedir a Raúl, subían al autocar entre gritos, risas y empujones.
Yo tenía una familia: una mujer y un hijo. Hasta esa llamada.
Yo tenía una familia: una mujer y un hijo. Hasta esa llamada.
