Ella frunció el ceño, contrariada, y respondió: "Porque las miran de arriba".
Abuela me impidió besar el mármol, dijo: "En esta tumba no está tu madre, acá hay nada más los huesos". Siguiendo el rastro de las lágrimas de abuela, pregunté: "¿Y por qué le traemos flores si no está?".
Ella frunció el ceño, contrariada, y respondió: "Porque las miran de arriba".
Ella frunció el ceño, contrariada, y respondió: "Porque las miran de arriba".