Básicamente lo que ofrece Google son términos de búsqueda a partir del texto que el usuario va introduciendo, además de indicar la cantidad de resultados que existen para cada una de las ‘posibilidades’. Lo gracioso es que ya te va ofreciendo sugerencias a partir de la primera letra que ingresás, pero obviamente éstas se van acotando a medida que escribís. Según los cerebros detrás de Google ‘este servicio facilita el completar formularios, reduce errores ortográficos, y ahorra movimientos en el teclado’.Por ahí todo muy bien -estoy encantada de que me ayuden a completar formularios, reducir errores ortográficos y me ahorren movimientos en el teclado- pero hasta hoy no se me había ocurrido pensar mucho en lo que Google te proponía. El tema es que yo supongo, supongo nomás, que las sugerencias que aparecen primero son las más consultadas, o sea que no sería Google el que sugiere sino los propios usuarios al realizar sus búsquedas. Teniendo en cuenta esto, y siguiendo la sugerencia de un amigo (valga la redundancia), hice esta prueba... fíjense:

Y luego ésta, vuelvan a fijarse:

Sin palabras, ¿no?
EriSada
