Revista Talentos
Soy un genio incomprendido. Con lo famoso que era... Ahora no puedo entrar en casa y me toca dormir en el parque. No quiero volver a verte nunca más, lámpara maldita, desaparece de mi vista. Me recuerdas constantemente cuánto he engordado desde que te frotaron y salí por última vez.
