Revista Diario

HUC(11): La de un gigante en Liliput

Publicado el 13 enero 2011 por Elcocteldeloscuentos
NOTA: Es la tercera vez que intento subir esta entrada. Mi internet está perezoso hoy, ñeñe ¬¬
HUC(11): La de un gigante en Liliput¿Será posible? ¿Es cierto? ¿Qué es eso que ven mis ojos? ¿Ya está aquí la entrega Nº11 de la sección HUC de esta casa de la net? Pues sí, bandido y bandida, no te engaño, aquí os traigo una nueva entrega del HUC, que viene con retraso. Hoy voy a reseñaros la última película que he visto, pero iré rescatando algunas que tengo pendientes de estas navidades y que se me acumulan :) Hoy le toca el turno a un clásico de la literatura al que le lavan la cara y lo instalan en pleno Manhattan, aunque sale de allí para emprender un viaje y acaba en un lugar donde viven seres que no son más altos que su dedo índice. ¿Sabéis ya de quién os hablo?
HUC(11): La de un gigante en LiliputTítulo: Los viajes de Gulliver (Gulliver's Travels)
Género: Comedia/Aventuras - Basada en la novela homónima de Jonathan Swift.
En tres palabras: mejor en 3D.
País: Estados Unidos.
Año: 2010.
Se estrenó en nuestro país: el 22 de diciembre del pasado 2010.
Reparto: Emily Blunt, Jason Segel, Jack Black, Amanda Peet, Romany Malco, Billy Connolly, Chris O'Dowd, Catherine Tate, James Corden, Lock Lee, Olly Alexander, Nikki Harrup, T.J. Miller.
Sinopsis: Lemuel Gulliver (Jack Black), un periodista que trabaja como repartidor de correo en un importante periódico de Nueva York sueña con convertirse en editor de viajes. Para ello decide embarcarse en una aventura hacia al Triángulo de las Bermudas, pero una terrible tormenta le arrastrará hasta una isla perdida habitada por personas diminutas, los liliputienses. Después de un atormentado comienzo, el gigante Gulliver se convierte en una inspiración para sus diminutos amigos. Liderando a los liliputienses hacia una victoria sobre su enemiga isla vecina y combatiendo contra un gigante mecánico, Gulliver aún deberá llegar a un acuerdo con sus propios defectos, para salir finalmente de su propio pequeño mundo.
Hace un cine (9 de enero de 2011): para empezar a reseñar esta película tengo que contaros por qué para describirla en tres palabras digo que es mejor verla en 3D. Ahí estábamos mi mejor amiga y yo dispuestas a pasar una divertida tarde-noche de cine, cuando nos dimos cuenta que en las austeras salas de cierto centro comercial, teníamos la posibilidad de ver la película con esas gafitas que, según dicen, te hacen meterte dentro de la película. Hasta la fecha yo no había comprobado sus efectos, y eso que me había visto películas de animación como Toy Story 3 o Shrek, en las que, con gafitas y todo, el 3D era una mera imitación de la alta definición. Así que, sin mucho entusiasmo, mi amiga y yo decidimos coger las gafitas para verla, con tan buena suerte de que sólo éramos nosotras dos y una familia de cuatro miembros en la sala (lo de austeras salas de cine era completamente verdad. En Kinépolis, por ejemplo, no estás solo con otras cuatro personas ni de coña). Yo deseaba probar de verdad el 3D, y deduje que a lo mejor no había funcionado en otras ocasiones porque estaba lejos de la pantalla. Total que tiré de mi amiga hasta bajar a la fila 4 o 5 de una sala de unas 13, y ahí que nos quedamos repantingadas. Nuestros gritos y nuestras risas llegaron a la familia que estaba con nosotras que, viendo lo entusiasmadas que estábamos con aquel cine en 3D de cerca, hicieron lo mismo y también se cambiaron de butacas.
Y después de este rollo, voy a lo que me trae hoy aquí: criticar una película que, bajo mi punto de vista no tiene crítica. Su humor es ingenioso, tiene puntos en los que si no te ríes es que no vives en este mundo. Gulliver (un Gulliver direfente al de la novela de Swift, ya que en la película todo está modernizado) quiere impresionar a la redactora del periódico donde trabaja y se hace pasar por un escritor que todavía no ha encontrado su oportunidad entre los sobres del correo que reparte. Ella le aconseja que para lanzarse a la fama tiene que ir al Triángulo de las Bermudas y ahí le tenemos, con una tormenta que casi nos salpica a mi amiga y a mí en la cara, viajando a través de un remolino invertido y llegando a Liliput, donde tendrá que enfrentarse a un malo malísimo de la corte del Rey, a los enemigos de la isla vecina y, también, a sus propios miedos y complejos.
Toda la película es una metáfora que habla sobre lo pequeños que a veces nos sentimos. Y eso, aderezado con un poco de humor del bueno, deja a los que la ven con un regusto dulce, y manda un mensaje a todos aquellos que se ven diminutos a veces. Como Gulliver, diminuto e insignificante en Manhattan, gigante y héroe en Liliput. A eso le añadimos la historia de amor entre la princesa de Liliput y el mejor amigo (también diminuto) de Gulliver allí, y por supuesto, no nos olvidamos de La isla a la que nunca van, esa en la que Gulliver es el diminuto y el resto del mundo es gigante.
Fresca, divertida y en ocasiones muy gamberra, con un puntazo a favor: nadie hubiéra hecho mejor el papel de Gulliver que Jack Black (este tipo que tiene nombre de juego de Casino, ja!). No es una película de sobresaliente, pero sí de un merecido notable. Porque la difruté como una enana desde la fila 4 o 5.
Nota final: 8/10
20 seguidores y casi 800 visitas en el blog de CIRCUS.
Muchas gracias :) Estoy deseando empezar, y espero que no os defraude ^^

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