Impulso

Publicado el 17 febrero 2015 por Pablo Ferreiro @pablinferreiro
"Tengo miedo de estar cometiendo un error Gutierrez, usted sabe. Las miradas de los demás van a escrutar todos nuestros movimientos. Estamos solos cada noche. La coartada debe ser muy buena,perfecta, como en esas películas vió. Enseguida sospecharán de nosotros. Tengo veinte años de trayectoria, no me reconocerán pero es lo que tengo. A usted le parece perderla por esto, por este ardor insignificante, por esta adolescencia tardía.¿ Usted pensó en nuestras familias?. ¿Cómo podré mirar a los ojos a Miguelito? ¿Como explicar las acusaciones? Los niños entienden todo, ¿sabe? Me dijo una psicopedagoga que estas cosas influyen en su vida y yo sólo quiero que llegue a ser ingeniero, que tenga una familia, chicos. Ni me quiero imaginar que enterarse de este acto que estamos prestos a perpetrar lo llevará a las drogas, al desenfreno. ¿Mire si me termina siendo político? 

Impulso


Reflexione, usted también tiene en quien pensar. Hágalo por el nombre de su padre, el Sr Gutierrez. Ese gran hombre que también trabajó aquí con mi madre. Un hombre intachable, su apellido quedará manchado Gutiérrez, en este pueblo sólo hay dos personas con su apellido. Todos lo recordarán como un pícaro, ya bastante habla mal de usted su señora como para echar leña al fuego.Yo sé que puede estar enojado con ella, he escuchado que en la calle lo llaman “cornudo” por aquel episodio confuso de su señora con el diariero y que también le dicen “cagón” porque no le dio una tunda a ese tipo, pero déjeme decirle estimado, que nadie cree que esos adjetivos sean legítimos para su persona.
Desistamos, aún nuestras conciencias siguen limpias, nuestras manos también. Dejemos esto en un recuerdo risueño. Deténgase, sosiegue su voracidad con otra cosa. Yo como dama puedo olvidar. Aquí nada ha pasado. Venga deme la mano por favor. Nuestro turno está por terminar, necesitamos dormir, calmar los ánimos, sé que llevamos tiempo hablando, soñando, fantaseando con este momento pero los sueños a veces mejor dejarlos en el éter. ¿Puede parar un segundo? Llamaré a la policía y lo delataré si no para. Yo ya estoy convencida que no quiero esto para mi vida y el aprecio hacia su investidura y su hombría de bien hace que tampoco lo quiera para usted. Por última vez Gutierrez, le ruego, termine con esto, diremos que este desastre fue hecho por unos vándalos,vámonos antes de que nuestra perdición sea inexorable. ¿No piensa contestarme? Adiós entonces. Cornudo, cagón".
La sra. Rosa Fernández de Ferrari se retiró de la escuela a puro taconazo, Gutiérrez siguió sacando los cables de cobre de la pared hasta pasada la madrugada. La policía lo detuvo en la calle esa misma noche, enfrente de una pizzería. Murió 20 años después,en la carcel. Rosa lo visitó varias veces en el penal. Sus vecinas de almacén a veces le dicen adúltera.