—Dígame
—Eduardo, ¿sabes?, terminé con Juan en noviembre.
—¡Nooo...!
—Desde que vives en Nueva York, solo hablaba de tu suerte, tu carrera, éxitos... —Joder.
—Solo quería decírtelo, tengo que colgar, adiós.
—Chao.
—¿Quién era?
—Gloria.
—¿Y?
—Que habéis terminado.
—Bueno, decidamos, ¿compramos entradas para Priscilla o Mamma Mia?
