Inaudible, tu presencia llega

Publicado el 05 noviembre 2011 por Teorema


En 2004, el New York Times escribió un artículo sobre el más extraño de los cetáceos: la ballena más solitaria del mundo. Los científicos le hicieron un seguimiento desde 1992 hasta que descubrieron la causa del problema:Ella no era como cualquier otra ballena. A diferencia de las otras, no tenía amigos.No tenía familia. No pertenecía a ninguna tribu, pandilla o familia. Ella no tiene un amante, nunca tuvo uno. Sus canciones vienen de grupos de dos a seis llamadas, con una duración de cinco a seis segundos cada una.Pero su voz es diferente a cualquier otra ballena. Es única, mientras que el resto de su especie se comunica entre 12 y 25 Hz, ella canta a 52 Hz. Éste es básicamente el problema... no hay otras ballenas que puedan oírla.Cada una de sus llamadas desesperadas para comunicarse siguen sin respuesta. Cada gesto ignorado. Y, con cada canción solitaria, se vuelve más triste y más frustrada. Ve profundizar sus notas en la desesperación así como pasan los años.

Imagino mamíferos gigantescos flotando solos y cantando solitarias canciones de amor en registros tan altos y frecuencias tan delicadas que les impiden conectar con cualquiera de los seres que pasan cerca...Ni siquiera el minúsculo pez remolón puede percatarse de esa inmensa mole de belleza submarina. Un leve escalofrío, tal vez.El sentimiento, flota en la pequeña pero paradójica vasta extensión del océano vacío, abierto.

Un pequeño pezZigzaguea sobre el espejo.Es la canción más alegreque mi paladar hoy alberga.