Publicado el 29 abril 2017 por 50palabras
@50palabras_
Esperaban una reunión tensa, pero Germán callaba. Incómodo, intentó aflojarse la corbata, sin éxito. —Entendemos entonces, Germán, que las cuentas carecen de irregularidades. Asintió, y sintió que le faltaba aire. Pasó de rojo a morado y, para asombro de todos, cayó asfixiado segundos después. La corbata fingió no saber nada.