Suelo dedicarle varias horas a la semana a leer sobre el, a escribir, a intentar contribuir con su conservación. Y el que hace? Pues sigue ahi, sobrevive a las batidas invernales, al veneno, al sensacionalismo mediático, a la persecución sin tregua que le declara el hombre desde hace milenios. Lo cierto es que corresponde con creces a mi apoyo y pasión e incluso le robo unas cuantas horas de observación al año.
Despues de varias esperas nulas bajo aguaceros de sentencia, los lobos ganaban 2 a 0.
A la mañana siguiente, aparece delante del telescopio un ejemplar que deambulaba sólo, como perdido. Se sienta y se echa casi una hora quieto sin hacer nada. Una piara de 9 jabalies desfila a escasos 50 metros de el y nada, inmóvil, los ve pasar girando la cabeza, tal un partido de tenis. Saco la cámara e intento sacarle alguna foto manteniendo como puedo el pulso.
Ya observé alguna vez lobos tomandole un poco el pelo al ganado equino en Galicia, incluso uno a tres mastines en Asturias, pero nunca de forma tan descarada. Desde luego, nunca dejarán de sorprenderme.
Las dos primeras fotos de lobos son de Francisco Lema, un amigo de Corcubión (A Coruña) que es todo un fenómeno filmando fauna.
Espero que os haya gustado.