Publicado el 29 abril 2016 por 50palabras
@50palabras_
Jorge, Adolfo y Silvina escribían y luego intercambiaban párrafos. Así empezaba el cadáver exquisito. Adolfo envidiaba las ideas de Jorge. Jorge envidiaba a Adolfo porque Silvina era su enamorada. Una noche, Silvina invitó a cenar a Jorge. Adolfo llegó más tarde. Silvina sirvió la comida. Así terminaba el cadáver. Exquisito.