Cassia parte en busca de un futuro que quizá no existe... pero lo hace convencida de saber con quien compartirlo: Ky, el chico prohibido, el que no debía ser su pareja. La Sociedad lo ha deportado a las Provincias Exteriores, condenándolo así a una muerte segura, y Cassia escapa para rescatarlo. Sin embargo, al llegar allí descubre que es él el que ha escapado, dejando tras de sí muy pocas pistas por lo que es prácticamente imposible seguirle los pasos. La búsqueda de Cassia la hace madurar, en el camino se replantea muchas de sus convicciones, tanto antiguas como nuevas, e incluso es capaz de divisar otro tipo de vida más allá de las fronteras. Ha de adaptarse constantemente a las nuevas circunstancias, en los límites de la Sociedad nada está tan controlado ni tan bien planificado como parecía, los recodos y las encrucijadas hacen el camino más tortuoso que nunca. Y cuando más cerca cree estar de Ky, una serie de imprevistos alterarán de nuevo las reglas del juego: una invitación a la revolución, una traición insospechada… y un encuentro inesperado con Xander, que tiene la llave tanto de la revuelta como —todavía— de su corazón.
La narración se va alternando desde el punto de vista de Cassia y el de Ky, y se nota bastante la diferencia entre ambos, Ky es un personaje mucho más profundo que Cassia, los dos chicos del triángulo lo son. A pesar que Xander no sale tanto como yo quisiera, (por fin me he decidido por Xander) Se ve su profundidad a través de sus actos y de la lealtad que le profesa a Cassia en todo momento.
La protagonista femenina por su parte, me resulta bastante más molesta que en la primera entrega de la trilogía. Su obsesión con Ky llega a resultar molesta. Incluso Indie, el nuevo personaje femenino, resulta más interesante que ella. A parte de querer encontrar a Ky como de lugar y unirse a una rebelión que ni siquiera saben si es real, Cassia ha perdido la frescura que tenía en la primera parte.Su discurso siempre es Ky...
"Es como Ky y los papeles que me dio en el distrito. Dos chicos, dos historias escritas para mí en retazos. Noto lágrimas en los ojos porque la historia de Xander ya debería conocerla.El ambiente en que se mueven los personajes es más duro, más angustioso. Tienen que luchar cada día para sobrevivir.
«Vuelve a mirarme», parece decirme"
Hay un cambio en la historia al volverse más cruenta, ya no se trata solamente de un error de cálculo, de un experimento en el que Cassia, Xander y Ky se han visto implicados, ahora se trata de salvar la vida. Y elegir cuál será el camino que van a tomar...
El final como siempre nos dejará con ganas de continuar, cuando por fin parece que se van aclarar las cosas, nos dejan con la incógnita, la misma que ha hecho que el corazón nos martillee durante toda la lectura. Pero será Cassia la que tenga la última palabra.
En esta segunda parte de la trilogía, hay más acción, más secretos, más peligros. Los personajes se vuelven más interesantes... Sin duda se duplican las dosis de los ingredientes que se usaron en la primera entrega. El resultado es una novela adictiva de cuya lectura es difícil separarse hasta llegar a la última página.
Juntos