La carabina de Ambrosio
Publicado el 25 enero 2011 por Sandygallia
Seguramente siempre te preguntáste quien era ese tal Ambrosio, que tenía una carabina tan inutil, pues hoy en un servicio a la humanidad extraigo un extracto del maravilloso libro de los insultos, cuyo autor es Pancracio Celdrán Gomarís, es todo un catálogo, aunque eso sí, muy español; ya iré extrayendo los que conozcamos aquí, para beneplácito vuestro.
Individuo simple, un tanto bobalicón, que adoptando actitudes de fiereza se ve en seguida que no es capaz de llevar a cabo sus bravatas. Ser alguien o algo “la carabina de Ambrosio” es tanto como no servir para cosa alguna. Suele añadirse, para expresar el colmo de la inutilidad, la circunstancia o coletilla: “colgada de un clavo”. La frase originó por cierto tonto eminente que cargaba la carabina con cañamones y sin pólvora, por lo que naturalmente, metido a atracador nadie se lo tomaba en serio. El personaje es histórico: un labriego sevillano de finales del siglo XVIII, a quien no yéndole bien las cosas en el campo quiso probar fortuna echándose al monte. Debido a su buen natural tuvo que dejar el bandidaje, y de vuelta a su pueblo la gente hizo chanza de él, y lo tomó a chirigota, naciendo el dicho. “Ser la carabina de Ambrosio” se empleó en el sentido de no servir algo o alguien para mucho. Ambrosio no era tonto, sino incapaz de hacer daño; se pasó siendo bueno, y eso casi siempre acarrea reputación de bobo; enseñaba los dientes, pero no mordía; amagaba, y no daba.
Al final el tal Ambrosio no era tan malo ¿no creen? además pasó a la posteridad