Revista Talentos
Aterrado por el rugido, bizquea y trata de no atragantarse con las verduras salteadas. Yo alzo mi copa ante los demás invitados y, bajo el mantel, vuelvo a reproducir el tono "Cecil" en el móvil. Sólo para confirmar que gracias al conocido cazador de fauna amenazada he ganado la apuesta.
