Tendré que echarle una mano ahora que está distraído y transformar estos garabatos en audaces palabras de amor.
Revista Talentos
¡Míralo!, embobadico perdido, pensando en ella mientras me tiene trazando rayajos como una tonta. Así nunca conseguirá escribirle sus sentimientos y, sinceramente, estoy harta de tanto vaivén de consuelo en su entrepierna.
Tendré que echarle una mano ahora que está distraído y transformar estos garabatos en audaces palabras de amor.
Tendré que echarle una mano ahora que está distraído y transformar estos garabatos en audaces palabras de amor.
