Revista Talentos
Entra, sale, y se dirige a su habitación. Hace poco ruido. A veces saluda. Si te asomas lo ves con los auriculares puestos. Articula algún sonido, se ríe. Sin embargo cuando sale a caminar por la calle, compruebas que su éxito social es grandilocuente. Asombrada me tiene este buen hombre.
