La espera
Estoy aquí sentado, con todos los suspiros juntoscomo una cesta repleta de fruta fresca, intactos.
En las manos
la flor del sí o no decapitada sin respuesta.
Un corazón constelado de espinas
y una razón para amar la piedra
que lleva correctamente
al fondo del río.
Voces ocultas
llaman a tan frágil puerta.
En mi aridez, se evapora
la última gota de agua.
Estoy aquí sentado,
con todos los moribundos de la tierra.
Carlos Gargallo (c)
