¡Sal de aquí, muerte! No te la llevarás, no en mi guardia.
Revista Talentos
¡Déjala ir! ¡Es caso perdido! Incluso salvándola hoy, morirá mañana. Estás cansado, tu dolor es más fuerte que el suyo, ¡déjala y ve a casa con tu familia! Sólo prolongas la agonía, la de ella y la tuya.
¡Sal de aquí, muerte! No te la llevarás, no en mi guardia.
¡Sal de aquí, muerte! No te la llevarás, no en mi guardia.
