Revista Talentos
Se ha liberado de artículos, preposiciones, pronombres, gerundios, conjunciones, sustantivos, interjecciones... Ha fulminado los adjetivos. Incluso se ha deshecho de ese adverbio de lugar que oponía tanta resistencia. Tan solo le queda un verbo (verbo transitivo, los más rocosos). En cuanto consiga eliminarlo, intuye que habrá escrito el microrrelato perfecto.
