Los hemos vivido todos, por la razón que sea. El sentimiento de angustia te alcanza aunque lo hayas estado evitando durante días, porque todo llega. Al fin y al cabo, no podemos escondernos de nosotros mismos. El caso es que empiezas a pensar que si no das ya una respuesta a ese problema, o si no encuentras una solución rápida, todo va a ser mucho más complicado y quizá no puedas resolver tu situación, o al menos no como te gustaría.Pero esto que te ocurre es una traición de tu subconsciente; nada es o blanco o negro. Es nuestra ansiedad la que nos lleva a este abismo y lo peor es que este paso es necesario para llegar al siguiente: para darse cuenta de que la vida sigue. Y a partir de ahí podemos encontrar todas las respuestas.¡Nos vemos en el próximo té!
