Este valor fisiológico pH no es constante en todas las partes del cuerpo, un claro ejemplo es la vagina de la mujer, que incluso el valor del pH en esta zona, cambia según su estado menstrual o si está, o no embarazada. Las axilas son otro ejemplo. Estas zonas al no tener el valor idóneo de pH para la piel, y alterarse sus funciones, son mucho más sensibles y delicadas. Es muy común la irritación dérmica de las axilas por determinados desodorantes o las infecciones en la vagina de la mujer, en cuanto se altera un poco su pH. También, hay que resaltar que la piel del hombre es un poco más ácida que la de la mujer.Hay varios factores que pueden alterar el pH de la piel, como una mala alimentación, el clima…etc. Pero los más determinantes, son el mal uso de los detergentes o jabones como aclararé más adelante.El pH fisiológico de la piel, es consecuencia de las secreciones de las glándulas sudoríparas y sebáceas que entre otras cosas excretan, acido láctico y grasa (compuesta por ácidos grasos), respectivamente. Esta grasa natural de piel junto con el agua del sudor, forma una barrera protectora de la piel llamado manto hidrolípidico.Se puede afirmar que este manto hidrolipídico de la piel, es una crema natural, que nos protege de las agresiones externas. Para que este manto protector sea eficaz, el pH ha de ser de 5,5, por tanto como ya hemos comentado, alterar ese pH puede tener efectos perjudiciales en la piel. Además con este pH, la piel esta colonizada por una flora bacteriana beneficiosa, que impide el crecimiento de microorganismos patógenos.
La relación de grasa y agua en esta crema natural, determina tener un tipo de piel u otra. De forma genérica si hay más grasa que agua, se trata de una piel grasa y al contrario seca. Técnicamente, se llama emulsión epicutania (ya que es la unión de una grasa y aceite).Una piel joven y sana, tiene la capacidad de regular su pH ante variaciones de este, o lo que es lo mismo, la piel tiene capacidad de tamponar, que es lo que hace normalmente. Pero si sometemos a agresiones a la piel durante mucho tiempo, esta capacidad de tamponar de la piel, pierde su efectividad y aparecen los problemas como la sequedad o piel irritadas. Las pieles seniles y las de los bebés, tampoco son muy eficientes en la capacidad de tamponar, ambas son pieles delicadas.Por tanto, es muy importante fijarnos en el pH de nuestros productos de higiene. Este pH habría de ser lo más aproximado al fisiológico o 5,5. Nada de neutros o productos que indiquen” dermatológicamente testado”, solo 5,5 si queremos asegurarnos el pH fisiológico.
En esta foto, se puede apreciar, un medidor de pH cutáneo.
