La pintura que uso: el mágico aquacolor.

Publicado el 11 diciembre 2013 por Patlawmakeup @PatLawmakeup
No me gustan las barras de maquillaje. Ya lo sabes, lo digo siempre que puedo y no me cansaré de hacerlo, deberían estar prohibidas. Siento dolor cuando veo la piel de los párpados arrugarse y sufrir porque la barra no corre, dañan la vista esas enormes mariposas que se salen de la cara de los pequeños, trazos amorfos y seres irreconocibles y, además, manchan y permanecen en sábanas y bañeras... un horror.
Yo nunca pinté con barra, directamente comencé a pintar -ya lo sabes, "al estilo inglés”-, con aquacolor, Kryolan para ser exactos. Después de conocer de su existencia a través de Internet, me acerqué a una tienda de productos de peluquería y estética y pregunté por ellos. Me los enseñaron, me los vendieron, pero antes de que saliera por la puerta del establecimiento, la dependienta tuvo el detalle de advertirme de que, no siendo profesional, me costaría mucho utilizarlos. Aprovecho estas líneas para enviar un saludo afectuoso a esta chica tan simpática :P Con ellos empecé a manejarme para, poco después, descubrir una paletita Snazaroo en una tienda Claire´s de mi ciudad -más tarde, esa paleta y otras de mayor tamaño aparecieron en Imaginarium-.

Para mí, los “cimientos” del face painting pasan por Snazaroo, o Grimas, o Kryolan, porque son marcas fáciles de conseguir, ideales para las bases (en algún caso de Grimas o Kryolan, también para las líneas), perfectas para familiarizarte con el aquacolor. Por supuesto, es un hecho indiscutible que otras marcas (DFX, Wolfe, TAG, Cameleon, Superstar...) ofrecen una calidad de líneas insuperable. Yo las uso, en mi kit están, algunos colores son -de hecho- esenciales para un evento, pero no comencé a pintar con ellas, llegaron después, cuando intentaba que mis líneas fueran lo que deben ser con Kryolan o Paradise -y, más o menos, lo conseguí-. Mi marca de cabecera es Paradise. Es cierto que el blanco es débil y que la limpieza del trazo no es comparable con DFX, por ejemplo, pero el resultado es digno y  la relación calidad-precio bastante buena.

Cuidado, no empecéis la casa por el tejado. A todos nos alucina una línea Wolfe o DFX, pero ten por seguro que, si la haces con Paradise, con Wolfe te saldrá de cine. Lo más importante es que todos estos fabricantes -elaboren donde elaboren el producto-, cumplen la normativa exigida por el ordenamiento jurídico europeo o norteamericano en cuanto a salud e higiene. Además, son fáciles de limpiar (usar preferiblemente, agua y una chispa de jabón, evitar los desmaquillantes, sobre todo los “waterproof”) y muy rara vez generan reacciones, aunque siempre viene bien andar con cuidado en caso de pieles más delicadas (por precaución, aléjate de los peques menores de tres años).


Algunas marcas os esperan en cualquier tienda de vuestra ciudad, otras, tendréis que adquirirlas en alguna tienda “online”. De hecho, el “paraíso” del face painter existe, está en Miami, se llama Sillyfarm y en él encontrarás todo lo que necesitas (y un poquito más). Lo malo es que los gastos de envío “paradisíacos” son altos... una sugerencia: acude a pequeñas “glorias”,“sucursales del cielo”, sitas en Holanda (Dagrime), Reino Unido (The Face Painting Shop) y Australia (Face Paint Supplies Perth).

Os animo a ir probando, poquito a poco, marcas, colores, mates, metalizados... creando vuestros básicos y favoritos, el equipo perfecto para vuestros eventos. Será como una prolongación de vuestro cuerpo, lo mimaréis, lo limpiaréis, lo cuidaréis... y así, como los hijos, os darán algún dolor de cabeza (“¿dónde está mi negro Paradise? ¡¡lo he perdido, lo he perdido, socorrooooo!!”), pero especialmente, muchas alegrías... ¡todo un orgullo para vosotros, os lo aseguro!