El problema de la servilleta es que si necesita mucha manipulación para conseguir una figura compleja, se pierde en higiene. Ya sabes: servilleta doblada, servilleta manoseada. La mejor forma (y la más protocolaria) es doblar la servilleta lo menos posible desde que viene de la lavandería hasta que se coloca sobre el plato.
Recursos como el servilletero, permiten que la servilleta quede perfecta, decorativa y poco sobada. Además, ofrece la posibilidad de introducir flores, el menú y otros elementos para mejorar más aún el resultado final.
También puedes se puede utilizar la forma de plegar la servilleta para colocar el menú, los cubiertos o los objetos decorativos, sin necesidad de utilizar servilletero o lazo.
Y, por supuesto, también están los dobleces más complejos con formas diferentes: loto, frac, abanico, etc. Aquí os dejo una con forma de corazón. Ya que hay que tocar mucho la servilleta, por lo menos que el resultado sea impresionante...
También podéis utilizar otros recursos como el bordado personalizado de las servilletas. No sólo será un toque elegante y diferente, además servirá como recuerdo para los invitados. Algo a tener en cuenta.Y, por supuesto, no podía faltar un toque sobre el uso de la servilleta según el protocolo. Aquí os dejo un vídeo muy interesante sobre el tema: