Una mañana cuando llegó ahí lo encontró, estaba con su perro y su blanco bastón. Ella tosió.
Revista Talentos
Todos los días se veían, desde temprano ella echaba a andar sus motores enamorados y esperaba verlo pasar. Le ofrecía sonrisas, miradas y amor a gritos, pero en silencio. Ella no se atrevía.
Una mañana cuando llegó ahí lo encontró, estaba con su perro y su blanco bastón. Ella tosió.
Una mañana cuando llegó ahí lo encontró, estaba con su perro y su blanco bastón. Ella tosió.
