Lactancia en el bebé con intolerancias

Publicado el 19 enero 2013 por Meriluct

Al nacer mi hija, su alimentación era lactancia materna exclusiva, pero a la niña -que se adelantó un poquito- le costaba mucho cogerse al pecho y se quedaba dormida, así que después de perder 400 gramos en menos de una semana, en urgencias pediátricas, nos aconsejaron completar las tomas con biberón.
 Su pediatra puso el grito en el cielo al ver que yo no había suprimido la leche de vaca de mi dieta...así que la cambié por leche y yogures de soja, pero seguí tomando derivados. Yo era una ignorante en estos temas; todo eso de la leche me sonaba raro...Pero por si acaso, hice lo que me dijo. Parece que el sistema digestivo de los recién nacidos es inmaduro y esto puede propiciar intolerancias. Lo curioso es que a mí me dijeron de no tomar leche pero que a mi hija le completara con lactancia artificial. En aquel momento no caí, pero ahora me parece una total contradicción.   
A la niña parecía que la leche artificial no le iba mucho así que, también pensando en no perder la lactancia, me compré un sacaleches: lo que hacía era darle pecho y después, completaba con bibes de leche materna...Esto fue muy bueno para la peque -para la madre un poco estresante y agotador-, hasta que empezó a agarrarse bien al pecho y disfrutamos de un segundo mes muy tranquilo...
Tras esta época de paz y tranquilidad, Paula empezó a echar leche (poquita cantidad ) a las dos horas de la toma, y parecía molestarle porque se despertaba quejándose; además tenía muchos gases y según su pediatra, una caca muy líquida (como auténtica primeriza no tenía ni idea)...Podía ser el temido cólico del lactante...
Hacía los 3 meses y medio, al churumbel había que empezar a meterle algún biberón artificial, ya que mamá se tenía que incorporar a trabajar en un mes, y aunque congelaba leche y todo, la central lechera no daba para tanto...  Así que, empezamos a darle un bibe de leche artificial con cereales en la última toma; a partir de aquí, los síntomas empeoraron:seguía tirando leche a las dos horas de las tomas y cada vez estaba más molesta -ya no se quejaba, ahora chillaba-. Tenía muchos gases, sueño muy inquieto y episodios de llanto inconsolable. Prefiero no recordarlo...A mí, me extrañaba lo de los cólicos porque pensaba que a partir del tercer o cuarto mes, debía mejorary sin embargo, iba a peor...Paula empezó a rechazar el pecho, los bibes...Todo, menos el agua, eso sí le gustaba, pero era ver un bibe de leche o acercármela al pecho y tiraba la cabeza hacia atrás y se ponía tiesa, arqueando la espalda. 
 Llegados a este punto, fuimos a ver a un gastroenterólogo pediátrico, que le diagnosticó reflujo gastroesofágico producido por una intolerancia a la proteína de la leche de vaca (IPLV), y de premio una esofagitis. Así yo tampoco comería ni dormiría...¡Pobretica mía! Le mandaron medicación, y a mí, aguantar todo lo que pudiera la lactancia materna y después darle una leche hidrolizada ( en ésta la proteína de la leche de vaca esta parcialmente digerida). Además, me dijo todo lo que no debía tomar yo para darle el pecho con seguridad , ni leche, ni queso, ni yogures, ni jamón york (algunas marcas si), ni galletas (algunas marcas si), ni ternera...Cambié mi dieta por completo y si me hubiesen informado bien desde el primer día, hubiese evitado a mi hija pasar por todo esto. 

Intenté prolongar todo lo que pude la lactancia…Pero al dejarla mejoró, posiblemente yo estaba tomando algo que le sentaba mal (creo que el huevo). Hasta los 7 meses, no se normalizó el tema de los llantos inconsolables y noches inquietas y más adelante, volverían algunos problemas por alergia a la naranja e intolerancia al huevo…Pero por suerte, la experiencia nos ayudó a actuar y reconocer rápido las siguientes intolerancias y a eliminar los alimentos correspondientes de la dieta de la peque. 
Os dejo algunos síntomas que pueden hacer sospechar intolerancia a la proteína de la leche de vaca:
  1. Síntomas gastrointestinales: heces líquidas, muchos gases o vómitos
  2. Regurgitaciones: Los bebés suelen echar alguna bocanada, pero si vemos que es muy frecuente y se queja o que no aumenta adecuadamente de peso, puede ser porque no le esté sentando bien la leche
  3. Llantos inconsolables: Cuesta mucho calmarlos, ni con movimiento ni nada de nada. Esto es un síntoma del reflujo que les puede provocar la intolerancia
  4. Noches inquietas a causa de gases o dolor de estómago. Digestiones pesadas
  5. Rechazo al alimento

Nosotros estamos en el proceso de reintroducir la proteína de la leche de vaca, nos han aconsejado darle los alimentos, poco a poco, en este orden:
  1. Ternera
  2. Yogurt de leche de continuación
  3. Derivados de la leche: quesos y yogur natural
  4. Leche de crecimiento
  5. Leche de vaca

Entre uno y otro dejamos, mínimo, dos o tres semanas. De momento, hemos superado los dos primeros. Es la segunda vez que hacemos el intento,por ahora parece que lo tolera todo bien. ¡A ver si hay suerte!

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