Aun así, llueve a mares entre estas paredes que habito y los peces bucean insomnes en el fondo de mi tristeza.
Revista Talentos
Renuncié al abismo de tu boca porque me faltaban las alas. No brillaba en tus ojos la luz que busqué. Tuve que alejarme, mudar la piel y los espejos.
Aun así, llueve a mares entre estas paredes que habito y los peces bucean insomnes en el fondo de mi tristeza.
Aun así, llueve a mares entre estas paredes que habito y los peces bucean insomnes en el fondo de mi tristeza.
