Los niños y el doblaje: preguntas y respuestas

Publicado el 09 noviembre 2016 por Premiere Actors @PremiereActors

¿Es el doblaje un mundo solo para adultos o tienen también cabida los niños? ¿Qué se debe hacer si un niño muestra especial interés por esta disciplina? ¿Se enfrenta al trabajo igual un joven que un adulto o goza de unas condiciones diferentes?

A través de este artículo te pondremos en contexto e intentaremos resolver tus dudas. ¡Empecemos!

¿Las voces de niños sólo las hacen los adultos?

Todos sabemos que las voces de niños las suelen hacer mujeres. Es normal; los adultos salen más baratos porque tienen más experiencia y hacen su trabajo en menos tiempo.

Sin embargo, sí existe demanda de niños en el doblaje. Por mucho que los adultos imiten sus voces, los niños tienen un timbre diferente y, a decir verdad, una magia especial. Por eso muchas empresas, como Disney, tienen muy claro que prefieren voces de niños reales en algunas de sus producciones. Asimismo, la industria de los videojuegos no hace más que crecer y demandar sus voces.

Aunque en muchos productos audiovisuales se evite trabajar con niños por falta de presupuesto o de tiempo (o de ganas), ten en cuenta que los niños actores de doblaje son muy pocos, por lo que no hay tantísima competitividad como con personas más mayores. Además, en unos años crecen y los estudios necesitan nuevas remesas de voces jóvenes.

Un niño, cuando es pequeño, no suele saber ni lo que es el doblaje. Por eso en la mayoría de las ocasiones son hijos de dobladores, porque lo han vivido desde siempre o porque los padres se enteran que están buscando niños y mandan a sus hijos a probar la experiencia. Además, tener a su madre o padre ayudando en la sala y dándole consejos lo hace todo mucho más fácil.

¡Pero esto no significa que el tuyo no pueda intentarlo! Tu niño vale igual que cualquier otro.

¿Necesita el niño una voz espectacular?

No. Lo que sí necesita es versatilidad. Cuanto más confiado haga el trabajo y más se suelte en la sesión de grabación, mejor resultado obtendrá.

Es conveniente que conozca un poco la voz, sus inflexiones y que aprenda a comunicar emociones con ella. Lo que se busca es que no suene muy monótona y sea lo suficientemente flexible para cambiar la interpretación al gusto del director.

El timbre de voz, en sí, es de los factores menos importantes. Lo importante es que “suene a niño”, del rango de edad que necesiten.

¿Qué pasa cuando al niño o niña le cambia la voz?

Lo más natural del mundo es que llegue un momento en el que al niño le cambie la voz. En el caso de las niñas se trata de un cambio más progresivo que el de los niños, pero también se transforma.

Se trata de un momento delicado, porque el niño debe reencontrarse consigo mismo y no le resulta fácil. El perfil que empieza a dar es el de adolescente, y ya no el del niño gracioso y espabilado con el que siempre se sintió tan identificado.

Muchos jóvenes dejan la profesión por una mezcla de miedo, el aumento de deberes en la escuela y porque les da la sensación de que no les llaman de tantos estudios. Aunque algunos tienen suerte y no llegan a notar mucho cambio, para otros puede ser una época complicada psicológicamente, llena de estrés y desilusión.

Si veis que en esta época se produce un bajón en cuanto a trabajo, siempre puede aprovechar para seguir formándose y volver a cogerlo con fuerzas tras un tiempo. Volver al ruedo costará, pero podrá decir con orgullo que, a pesar de ser tan joven, ya cuenta con mucha más experiencia que la que tenían el resto de actores cuando empezaron en edad adulta.

¿Cómo hay que formarle?

Buenas noticias: como dijimos antes, a los niños, especialmente si son muy pequeños, no se les suele pedir formación en los estudios a los que van a grabar. Se entiende que no han tenido mucho tiempo para aprender ni tienen demasiada experiencia, así que suelen aprender sobre la marcha. Al ser pequeños, se adaptan bien y los directores suelen ser bastante pacientes con ellos.

Pero, seamos razonables, debido a la falta de conocimiento, a la mala suerte o a la zona en la que se viva, no siempre se encuentra trabajo tan fácilmente. Si al niño le gusta doblar, lo más sensato es que se apunte a clases de doblaje hasta que logre arrancar profesionalmente o se sienta preparado para ello. El resultado merece la pena.

La formación en doblaje no tiene nada que ver con la de teatro o interpretación ante la cámara. Sí, son todas maneras de actuar y ayudan bastante en el oficio, pero el doblaje tiene ciertas técnicas que necesitan aprenderse: lectura preventiva, sincronización, etc. Los guiones y la forma de trabajo son diferentes en cada especialidad interpretativa.

En Internet puedes encontrar escuelas o cursos de doblaje cerca de donde vives, y si no sabes cómo empezar o necesitas más información porque te sientes perdido, puedes contactar con nosotros. Estaremos encantados de aconsejarte y enseñarte lo que debes hacer a través de nuestro asesoramiento vocal.

¿Tu hijo tiene interés en el doblaje?

Lo primero que debes saber es si se trata de un capricho pasajero o no.

A lo mejor le gusta jugar con su voz, pero a veces estar en un estudio durante algunas horas después de haber pasado el día en el colegio puede resultarle agotador. Aunque los estudios se adaptan a los niños e intentan no hacer sesiones muy largas, a lo mejor se tienen que repetir las tomas muchas veces y el niño acaba cansándose.

Por tanto, deberás valorar si crees que de verdad le interesa meterse en ese mundo. Su edad, su madurez y su deseo por dedicarse al doblaje serán factores clave que habrás de tener en cuenta.

¿Te gusta a ti?

Si decides dar el paso e intentas formar y mover al niño en el mundo del doblaje, tendrás que tener en cuenta que, como tutor suyo, te convertirás en cierta manera en su representante.

Además de las clases, te tocará encontrarle castings o trabajos, llevarle a los estudios y asistir a sus sesiones de grabación, asegurarte de que le pagan, estar encima de todos los aspectos económicos y de los papeles necesarios (número de la seguridad social, impuestos, etc.). Deberás llevar su agenda y asegurarte de que se vela por los intereses del niño.

Si no estás por la labor, no le quites nunca la ilusión, porque puede frustrarse. En ese caso, tratadlo de momento como un hobby en vez de llevarlo por el camino profesional: puedes apuntarle a clases y fomentar en casa todo tipo de juegos que tengan que ver con la voz.

Como hemos comentado antes, nos tienes a Premiere Actors para lo que necesites. Si tienes dudas sobre tu situación personal o quieres saber cómo funciona este mercado para empezar a mover al menor, no tienes más que decírnoslo y te ayudaremos a que te quede todo claro y sepas qué hacer.

Mucha suerte

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