Revista Talentos
Una vez conocí una niña. Creo que tendríamos unos diez años. Sentí algo que supuse amor, pues pensaba unas veinte veces cada minuto en ella. Aquella necesidad permaneció unos treinta años más. Ayer creí verla caminando por la calle Cuarenta y supe que nunca la olvidaría. El martes cumpliría cincuenta.
