—¿Se puede saber qué haces, Guille? Deja la consola y ponte a estudiar. ¡Ya!
Revista Talentos
Del gris y ruinoso edificio no dejan de salir combatientes armados hasta los dientes. Intenta esquivarlos. Corre fusil en mano hacia los depósitos buscando protección. Está atrapado. Le disparan y cae. ¡Maldita sea, otra vez no!
—¿Se puede saber qué haces, Guille? Deja la consola y ponte a estudiar. ¡Ya!
—¿Se puede saber qué haces, Guille? Deja la consola y ponte a estudiar. ¡Ya!
