Supo que su trabajo fracasaría cuando abrieron la puerta para entregarle un delicado ramo de nomeolvides sin tarjeta.
Revista Talentos
Era la novia más triste que había maquillado jamás. Permanencia inánime, como títere caído. Los pinceles luchaban con destreza para dar vida a su tez marmórea y a su mirada de niebla.
Supo que su trabajo fracasaría cuando abrieron la puerta para entregarle un delicado ramo de nomeolvides sin tarjeta.
Supo que su trabajo fracasaría cuando abrieron la puerta para entregarle un delicado ramo de nomeolvides sin tarjeta.
