Revista Talentos

Manual para convertirse en Dios

Publicado el 21 diciembre 2017 por 50palabras @50palabras_
Cuando los monjes dejaron de oír la campana, supieron que el hermano Kassimematto había muerto. 
A los mil días sin apenas comer les siguieron otros mil tomando té venenoso del árbol urushi. Después de enterrarlo vivo, esperarían mil días para exhumarlo y su cuerpo momificado sería adorado como a Buda.
Escrito por Encarna Cuesta García - Twitter

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