Marisa vidal

Publicado el 03 septiembre 2009 por Historiaislamayor@gmail.com
RECUERDOS
A Coruña, noviembre de 1965.
Un grupo de maestras con la oposición recién aprobada fue destinado forzosamente a la provincia de Sevilla.
Entre esas maestras me encontraba yo.
Ya en Sevilla, algunas elegimos como destino Villafranco del Guadalquivir, que así se llamaba entonces Isla Mayor, donde se iba a inaugurar un colegio que tenía por nombre "XXV Años de Paz", actualmente "Félix Hernández".
Por fin afrontaría la labor para la que me había estado preparando. Hoy, ya jubilada, lo recuerdo como algo muy especial. Más que un trabajo aquel primer curso me pareció una aventura inolvidable...
Mis primeras alumnas (en aquella época las maestras dábamos clase exclusivamente a las niñas) tenían pocos años menos que yo.
Más que alumnas fueron amigas: Carmen Moreno, Mª Isabel Barrera, Mª Isabel Anaya, Antonia Platero, Loli Campanario, Ana Mª Sosa, Mª Luisa y Rufina Muñoz, Encarna y Amparo Santiago, Manolita la de la canaria (que a menudo me traía un cartuchito con jazmines que su madre había recogido para mí), Ascensión Cruz, Chari León, Remedios (he olvidado algunos apellidos), y un largo etcétera.
De la Isla de entonces me sorprendió la ausencia de clases sociales. Los jóvenes formaban una única pandilla en la que nosotras nos integramos. Íbamos al cine de Sosa y al baile al bar Oliva.
Recuerdo a personas entrañables como Manuel , el conserje del colegio, que tenía un trato paternal hacia nosotras Manuel el cartero que tanto se alegraba cuando nos entregaba cartas procedentes de Galicia, Luis el municipal, D. Antonio ,el cura, que no empezaba la misa de la tarde hasta que no finalizaba el concurso de la tele "Reina por un Día",los médicos D. Juan y D. Jesús, este último, quizá por ser gallego, siempre pendiente de solucionar cualquier problema que tuviésemos al margen de la medicina. Y tantas otras personas que sería largo mencionar.
En este pueblo, al que vine forzosa, me quedé voluntariamente.
Me casé con un isleño e isleños son también mis tres hijos.
Aquí tengo muy buenas amigas y, aunque me sigo sintiendo gallega, tengo un cariño especial a la Isla pues una parte importante de mi vida no podría explicarse sin relacionarla con este pueblo y su gente.
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