En otras ocasiones, huía de esa mano de látex que intentaba sujetarlo para inyectarle no se sabe bien qué sustancia.
Revista Talentos
Pasaba su vida al compás del reloj digital de la pared blanca que tenía enfrente. A veces, recordaba recuerdos imprecisos de quien solo aguarda nada... Nada, palabra maldita hecha condena.
En otras ocasiones, huía de esa mano de látex que intentaba sujetarlo para inyectarle no se sabe bien qué sustancia.
En otras ocasiones, huía de esa mano de látex que intentaba sujetarlo para inyectarle no se sabe bien qué sustancia.
