Revista Talentos
La unidad de trasplantes amaneció con una actividad frenética cuando el doctor Fritz decidió acabar con la monotonía del hospital. Los pacientes despertaron con cerebros, manos, corazones, hígados que no eran los suyos. Surgieron amores inesperados, libidos adormecidas, psicópatas, travestís, ilusiones y hasta algunas enfermedades se refugiaron en otros cuerpos.
