
Eso me pasó con este tema de Extremoduro, incluido en su disco Agíla de 1996. Este álbum fue el que los convirtió en ídolos de masas y acercó su estilo guitarrero y poco refinado al público en general. El inconformismo y la cruda realidad que se asoman en sus letras y su incesable trabajo hizo que una gran parte de una generación simpatizaran con la banda.