—Me equivoqué.
Revista Talentos
Con el sonido de los trenes, hubo de repetir su nombre hasta que le devolvieron la mirada aquellos ojos que tanto lo amaron. Se contaron —se ocultaron— casi treinta años en breves minutos. La mano leve en la ventanilla y la voz de él ahogada por el tren:
—Me equivoqué.
—Me equivoqué.
