Esta manta la comencé el verano pasado. Quería terminarla para el invierno pero llegó el 1 de septiembre, di por zanjado mi descanso, volvieron los encargos y la manta quedó relegada a un rinconcito. O no tenía tiempo o no me acordaba de ella. Así que le tocó esperar a este nuevo verano.
Ahora por fín está terminada y este invierno yo se de un duende de 5 años que le va a dar mucho uso. Ya se la ha apropiado.

