Revista Talentos
Lo más sorprendente es la sensación de bienestar, tan nueva e inesperada. He dejado de mortificarme, de preguntarme qué piensas. Ahora me interesan pequeños detalles: la belleza de este cielo rojo o la curiosidad por descubrir a qué sabrá el interior de tu cabeza. Sonrío y sigo a los demás.
