Yo no pienso como ella y le pido que se corra para poder limpiar la opacidad de ese vidrio que no suma ni resta. No puedo negar que muchas veces miro a través de él y me filtro por orificios por los que salen voces. Quedó ahí a la espera de escuchar un sí dale y me veo las manos temblorosas con una envidia insana que dice putamadreporquenoestoyahí.
El miedo, no hay otra razón. Ese infame te pone en genuflexión permanente y sólo aparece un up up para recibir la visita del ayer. Y le entregás el pudor con moñito colorado y bragas negras al mejor estilo nac & pop.Si, te pone, y quedás del otro lado del pudor. Exhausta y triste , tirando culpas porque después del jadeo ni a tientas acomoda tu feminidad sobre la cama y te dormís con Manu Chao con un suave megustamarihuanamegustastu como único consuelo.
