Mis clases de chino

Publicado el 08 mayo 2013 por Tesalemos @tesalemos

entrada universidad 

Edificio de alumnos extranjeros 

Hoy os voy a hablar de cómo son las clases de chino mandarín en la universidad de Shanghai, las profesoras, los compañeros y las instalaciones.
Lo primero que hicimos es buscar una universidad en la que matricularnos, esto lo hicimos desde España, antes de ir a China, nos pusimos en contacto con ellos, nos informaron que nos podían gestionar el permiso de residencia en China para estudiantes y como en esta universidad todavía estaba abierto el plazo de matrícula decidimos que esa sería nuestra universidad: Shanghai Maritime University
Al llegar el primer día me sorprendieron dos cosas: la primera que es un remanso de paz dentro del caos de la ciudad, la universidad está en Pudong, en Minsheng Rd. con Pundong Ave. que es una zona, que, aunque no tiene el tráfico de otros sitios, sigue siendo muy bullicioso. La segunda cosa que me sorprendió fue lo estropeada, cochambrosa y antiguas que son las instalaciones. Nosotros teníamos que dirigirnos el edificio de los alumnos extranjeros, es un edificio de 5 pisos con aulas muy pequeñas y mobiliario viejo, aunque no demasiado estropeado, si lo comparamos con lo cafres que somos en España.
La primera vez que pisamos la universidad nos dirigimos a la secretaría del centro, que no es mas que una de las aulas en uno de los largos pasillos del susodicho edificio. Nos recibieron dos chicas chinas de unos 30 años, una de ellas estaba al tanto de quienes éramos y nos explicó, en perfecto inglés, qué teníamos que hacer, los papeles que teníamos que rellenar y cuándo debíamos volver. La otra chica china, es un "amor", dulce, atenta, siempre sonriente y con ganas de que aprendiéramos chino, con una paciencia infinita, nos preguntaba cosas básicas en chino a las que no sabíamos contestar porque, como imaginaréis, no la entendíamos.
La secretaría es una aula con dos mesas de despacho enfrentadas, con ordenador, impresora y llena de papeles, también tiene dos sofás, que hacen la función de lugar de espera, no de sala de espera, porque está dentro de la propia secretaría y una pequeña mesa aledaña, donde una tercera chica se sienta con funciones, para mí, difusas... es como la secretaria de la secretarias... 

nuestra aula 

Después de explicarnos el proceso de matriculación, nos enseñaron la sala de descanso de los alumnos, un saloncito un poco más grande que el resto de las aulas con mesas y sillas de comedor chino viejo (pasado de moda hasta para ellos), un frigorífico, un microondas y el típico dispensador de agua que lo ves por todos sitios, por eso de que el agua del grifo no es muy potable en Shanghai...
La segunda vez que acudimos a la universidad fue para hacer una prueba de nivel, ésta consistía en tres folios escritos en hanzi o caracteres chinos, así que minutos después y siendo los primeros nos levantamos y entregamos el examen, explicando que no teníamos ni idea, aunque comentamos que sabíamos un poco de pinyin (la transcripción fonética de los caracteres), esto, ahora sé, que fue un error, porque en lugar de ubicarnos en el nivel 1º, nos colocaron en el 1ºB (alumnos que no saben hanzi pero sí hablar chino...) y ha sido complicado para mí, aunque ahora me alegro porque me ha hecho avanzar a marchas forzadas...
Respecto a las profesoras de chino, tenemos 4, para las 4 asignaturas distintas que tenemos: speaking o hablar, grammar o gramática, listening o escuchar y reading o leer. (como veis las asignaturas son de lo más descriptivas... ;-)
La primera profesora o "laochi" que conocimos fue la de speaking, la más china de todas, siempre vestida, día tras día, del mismo modo, y con su termo de té. Estará alrededor de las treintena y es paciente y calmada, aunque es la que peor habla inglés, rozado el "chinglis", cuando quiere hablar muy rápido y se aturulla. Es también la más reservada de las profesoras y eso hace que a algunas de mis compañeras nos les caiga muy bien. A mí, sin embargo, me gusta, porque es paciente y me da cierto respiro por eso de que soy la última de la clase y entre mi mal inglés y que no tengo el oído hecho al chino, porque cuando me pregunta algo directamente me quedo bloqueada, con los ojos abiertos como platos como si me estuviese hablando un extraterrestre... o_O
La profesora de gramática es taiwanesa y está casada con un chino-americano de NYC, tendrá unos 40 años y es abierta y espontánea y no tan preocupada por nuestro aprendizaje del chino. Habla un inglés perfecto y no sé que es peor si ésta o la que habla en "chinglis"... es divertida y curiosa, nos pregunta cosas sobre nuestra vida y costumbres y también se queda horrorizada de la vida y costumbres chinas... por lo que es con la profesora con la que más cosas en común tenemos, por eso de que es más occidental que el resto. Aunque, por supuesto, tiene su rama china: su termo de té, sus comidas, su ropa (tampoco demasiado variada, aunque sí más colorida...)
La profesora de listening es la más joven de todas (también vestida siempre con la misma ropa) y la que más ganas tiene de hacer amigos extranjeros e intercambiar experiencias. Con esta profesora aprendemos a distinguir los sonidos chinos y los diferentes tonos... También se esfuerza porque comprendamos sus costumbres y su cultura. Es una mujer muy accesible, sus clases son de las más relajadas, de modo que los martes y jueves no me cuesta tanto ir a la universidad. Habla un inglés más que correcto, aunque con acento chino. Ella es de Shanghai y nos confesó que cuando fue a Beijing no se entendía con sus compatriotas porque el acento de una y otra ciudad son muy diferentes.... Si algún día voy a Shanghai ya os contaré, aunque os puedo adelantar lo que os diré... sigo sin entenderlos... jajajajja. 
La última profesora es la de reading, la que nos enseña los caracteres chinos. Esta "laochi" es la más alternativa, creo que es la más mayor, pero podría asimilarla a una "progre" española de otros tiempos... Aunque habla inglés, apenas lo usa y nos prohíbe hablarlo, sólo podemos hablar en chino, con lo que nuestras conversaciones son muy básicas, hasta que nos aburrimos o desesperamos y hablamos en inglés. Con ella las clases también son estupendas, es la clase que más me gusta y mejor se me da, escribir y leer hanzi, puedo leer casi 200 caracteres, porque hablarlo y entenderlo me suena a chino... Me gusta esta clase porque la maestra nos enseña los caracteres de una manera muy didáctica, nos explica qué es cada caracter, a qué se parece, a un animal, a una persona, a alguna cosa, lo que nos ayuda después a recordarlos y escribirlos.
Ya sólo me queda hablaros un poco de mis compañeras, casi todas son mujeres, salvo Jake un americano de veintipocos años que se gana la vida como profesor de inglés (como todos los americanos e ingleses en China) y que está viviendo la vida loca en Shanghai. El perfil de mis compañeras es la de madre de familia que tiene que ocupar su tiempo en Shanghai mientras su marido está trabajando en una gran empresa como expatriado. Hay 2 alemanas, 2 francesas, 1 italiana, 2 japonesas, 1 filipina y 1 iraní. y llevan viviendo en China una media de 6 años.
La alemanas son sistemáticas, pero una de ellas, tiene mucha vida y es divertida y bromista, con lo que te hace las clases más amenas. Las francesas son muy creídas y lo francés es lo mejor (como no...), la italiana es la más remilgada y escrupulosa, quizás porque sea la que menos tiempo lleva en China (sin contarme a mí, claro...), las japonesas están en otro mundo, pero me encantan, son dulces, de gestos suaves y siempre sonrientes y, por supuesto, más que educadas, civilizadas... Como veis se cumplen todos los tópicos, así que ellas también me verán como la típica española y no sé si es motivo de orgullo... ¿?