Revista Talentos
Voló como de costumbre tras el cañonazo. A su alrededor todo fue destrucción, no quedando nada en pie, se respiraba polvo y el hedor a sangre hacía nausear. Algo había fallado, pero él había quedado intacto como siempre, tan sólo un poco aturdido por la onda expansiva tras la explosión.
